Escalar en roca es una sensación de libertad, asevera el escalador y entrenador Carlos Mondragón.
Y es que sumado a disfrutar de la escalada en muro artificial, hacerlo en la roca ante la belleza de la naturaleza, es todo un deleite.
Esta modalidad, abierta al público, comenzó en Oaxaca en el año 2000 y de las primeras montañas que se exploraron fue San Sebastián Tutla.
Sin duda, es una experiencia distinta a la competencia en el muro artificial, ya que la roca transmite sensaciones increíbles, “te olvidas de todos los problemas; es como un encuentro consigo mismo”, comenta Carlos Mondragón.
El que ha sido de los pioneros de esta disciplina en el estado y también director del Muro Mondragón, agrega que la vía de mayor dificultad en Oaxaca es de grado 5.14 A mientras que la más fácil, de 5.8, donde incluso se puede subir “a gatas”.
Mientras que con la de grado 5.9 ya se empieza a escalar un poco.
Carlos Mondragón deja en claro que para escalar en roca es fundamental acudir con personas de apoyo y con un equipo profesional para realizarlo, “he tenido infinidad de alumnos y gracias a Dios hasta ahora no ha habido ningún accidente, porque lo hacemos bajo todas las medidas preventivas y de seguridad”, asevera.
Y detalla que en Oaxaca las rutas más altas tienen una altura de 30 metros, al tiempo de que destaca que escaladores profesionales han visitado esta entidad únicamente para vivir aquí esta experiencia, entre ellos el medallista panamericano y escalador de talla mundial en la máxima categoría, Mauricio Huerta.
LAS ZONAS EN OAXACA
Mondragón detalla que en Oaxaca existen cuatro zonas de escalada en roca, la primera de ellas en San Sebastián Tutla, donde se cuenta con 92 vías, que van desde el grado 5.9 hasta el 5.13 C; éste último, exclusivo para profesionales y, al momento los únicos oaxaqueños que han logrado ascender son Mariana Fierro y Antonio “La Bibi” Carrillo.
De igual manera, se tiene La Meca en Tlalixtac de Cabrera, donde hay 22 vías y ahí existe grado 5.14 A, donde sólo han podido trepar el profesional Bruno García, de la Ciudad de México, y Antonio Carrillo.
Así también, hay una zona más es San Jerónimo Tlacochahuaya, la cual tiene 24 vías.
EN PAUSA
Cabe mencionar, que por el momento la actividad de la escalada en roca está en pausa ante las medidas de seguridad por la pandemia del COVID-19 (coronavirus), por lo cual, será más adelante cuando los coordinadores de la escalada en roca se reúnan con autoridades para llegar a un acuerdo.
Otros de los puntos que buscan explorarse para escalar en roca son Santiago Apoala y El Boquerón de Tonalá en Santo Domingo Tonalá, ambos en la región Mixteca; así como en Calpulálpam de Méndez en la Sierra Norte de Oaxaca.
RESPETO A LA NATURALEZA
“Es maravilloso porque estás en contacto con la naturaleza; y a diferencia del muro artificial donde tienes marcado el camino, en la roca tienes que improvisar, sacar tu propia “beta (ruta o vía)””, comenta la mejor exponente de la escalada en Oaxaca a nivel nacional e internacional en los últimos años, de acuerdo a sus resultados, Mariana Fierro.
“Es como una meditación activa, si no estás conectado en cuerpo, alma y mente no puedes lograrlo; yo antes de escalar le pido permiso a la roca y si no lo hago siento que no puedo; entonces, si no estás concentrado y con todos tus sentidos enfocados, simplemente no lo puedes hacer”, añade la actual campeona nacional de Universiada y también competidora de talla panamericana y mundial.
Mientras que Érick López, otro de los pioneros en la especialidad, comparte:
“A mí me gusta sentir esa especie de euforia que provoca mi cuerpo al momento de subir en la roca; mis sentidos se agudizan y es sólo pensar en el aquí y el ahora; te olvidas de todos los problemas.
“Estás ahí desconectado de toda la vida cotidiana, con mil sensaciones en tu cuerpo y poderlas sentir y controlar, no tiene precio”, expresó el también director del muro artificial Erikuas.
Por último, Carlos Mondragón indica que se invita a los municipios de las distintas regiones del estado que cuenten con paredes para abrir nuevas zonas, que se unan a la dinámica de ofrecer un espacio más para el disfrute de escalar en roca.
Y exhortó a las autoridades municipales que deseen tener esta actividad ecoturística en su localidad, a que se pongan en contacto con él o Érick López, quienes por cierto, durante ya 20 años han armado más de un centenar de vías en roca y están en busca de nuevas zonas.
