El mes patrio es el mejor momento para visitar algunos sitios relevantes de nuestro país, y existen destinos a lo largo de nuestro México que bien valen la pena visitarlos. Muchos de ellos guardan un rincón que nos forman identidad, y uno de ellos es la ciudad de Tequila, en Jalisco, un Pueblo Mágico lleno de encanto y tradiciones que representan nuestro país por todo el mundo.
En la plaza de la Ciudad, se ubica en el actual centro geográfico de este bello Pueblo Mágico Tequila de 30 mil habitantes. Lugar donde confluyen clases altas y bajas, desde pobladores de las colonias hasta dueños de importantes fábricas tequileras. Es un lugar apacible para relajarse casi todo el año, en tiempos de ferias o fiestas patronales de la localidad, este es lugar donde se realizan las ferias y eventos más importantes.
Sin embargo, quien se lleva todo son las fábricas que producen la bebida mexicana por excelente. Actualmente las empresas líderes en la producción de Tequila, ofrecen recorridos donde se puede observar todo el proceso que se lleva para obtener tan preciada bebida; algunas se hacen en tren o vehículos especiales, se puede degustar un poco de tequila y observar los campos de agave y las bodegas donde se encuentran las barricas, así como obtener datos históricos.
El arenal
Este municipio forma parte de la Ruta del Tequila y en él podrás admirar algunos de los paisajes agaveros más impresionantes del país. También puedes visitar los bosques en los cerros del Panchote y La Quitería, así como sus ríos Arenal y Salado, el balneario Las Tinajas o la presa Las Tortugas. El lugar cuenta con un bonito templo construido en 1925.
Amatitán
Considerado uno de los centros más importantes en la elaboración del tequila, ahí se encuentra la Hacienda de San José del Refugio que desde 1870 produce uno de los mejores tequilas del país. Vale la pena que la visites para que experimentes de primera mano la forma artesanal de producirlo con su tahona (molino de mulas), oscuras tabernas, hornos gastados y los añejos alambiques de cobre que, seguro, te transportarán en el tiempo.
Museo Nacional del Tequila
En esta ciudad históricamente tequilera, tiene que estar ubicado el museo en honor a la bebida. A lo largo de sus seis salas te contará la historia de la elaboración del tequila, incluso en su patio central podrás ver un antiguo molino para las piñas de agave. Entre fotografías, envases antiguos, herramientas para el cultivo y piezas de arte popular, te llevarán a través de la historia de esta bebida y su elaboración.
El MUNAT lleva más de 15 años enalteciendo la Historia del tequila. Sin embargo, un punto esencial en este sitio está en su bello patio central, donde se aprecia un antiguo molino para las piñas del agave, esta vieja tahona formaba parte del proceso rústico de la producción del tequila, todavía algunos productores siguen utilizando este formato para darle una magia adicional a sus marcas.
Destilería La Rojeña
La fábrica de tequila más grande de Tequila, pues abastece una gran demanda por esta bebida espirituosa. La familia de Juan Francisco Beckmann Bidal proviene de una dinastía tequilera fundada por José Antonio Gómez de Cuervo, desde 1758. En 1795 el rey Carlos IV le otorgó a su hijo, José María Guadalupe Cuervo, la concesión total y la primera licencia para producir y comercializar el vino mezcal de la región.
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El tequila se dio a conocer internacionalmente durante el Porfiriato, ya que con la llegada del ferrocarril algunos productores empezaron a exportarlo a los Estados Unidos. Éste es el que podríamos llamar el primer boom de su comercialización, aunque fue durante la Revolución Mexicana cuando el tequila se identificó como una bebida popular por excelencia.
¿Sabías que?
En Tequila, gracias a su gran diversidad de atractivos turísticos, existen numerosos pretextos para tomarte una placa acompañado de tu pareja, los amigos o con toda la familia.
