Aunque para muchos pasan desapercibidos al hacer sus acrobacias y pedir una moneda que no lastime su economía, ayer estos jóvenes que se encuentran en la glorieta Lázaro Cárdenas, capturaron a un experimentado ladrón.
La ciudad se calentaba de nueva cuenta, después de padecer un intenso frío el jueves pasado, las bocinas de los autos sonaban para pedir paso en el boulevar Eduardo Vasconcelos. La hora pico había llegado.
Un par de ojos miraban alrededor, como buitres al acecho de una presa fácil que no diera tanto problema, hasta que la ubicaron, una joven dama que daba instrucciones desde su celular, angustiada y preocupada porque las cosas salieran bien en su trabajo.
Cuando de repente, como águilas, logró el que viajaba como copiloto, arrancarle el aparato de comunicación, y el piloto arrancaba para darse a la fuga, con rumbo desconocido.
Lo que ambos no sabían, es que los limpia-parabrisas y acróbatas se dieron cuenta de sus intenciones, por lo que en una acción audaz y valiente, lograron sujetar al copiloto e hicieron caer de la motocicleta.
En tanto, su cómplice dio velocidad a su caballo de acero para escapar.
¡Regrésale el celular a la señorita! Le decían, mientras le buscaban entre sus ropas rotas por el azotón.
¡Te salvaste cabrón, porque no te van a linchar!¡Te vamos a entregar a la policía!
La dama agradeció la forma en que los jóvenes arriesgaron la vida para recuperar su celular.
Elementos de la Policía Municipal se presentaron al lugar, donde les fue entregado el presunto delincuente, mismo que fue trasladado al cuartel Morelos, donde fue puesto a disposición del juez calificador, quien determinó su situación jurídica.
En tanto, los limpiaparabrisas y malabaristas continuaron con su trabajo, todavía tenían que sacar para la cena.
