Pasar al contenido principal

¿Y... dónde están los turistas?

Foto(s): Cortesía
Redacción

Durante la primera semana de la Guelaguetza, Manuel Gutiérrez Sosa no vendió nada. Ni un tapete elaborado por sus hábiles manos fue adquirido por los visitantes locales, nacionales o extranjeros que durante estas fechas acostumbraban acudir al Mercado de Artesanías.


Sentado frente a su puesto, realizando los últimos detalles de la pieza que pondrá a la venta, reitera la preocupación que comparte con sus más de 100 compañeros locatarios: “¡No hay nada de venta, no hay turismo, la situación es complicada!”


Planea "renunciar"


Ante la falta de ventas, don Manuel ya piensa en la posibilidad de entregar el local que ocupa en este mercado, espacio que renta por mil 200 pesos al mes, dinero que no ha podido completar en estos días de Guelaguetza.


Para los artesanos que diariamente, y desde 1980, laboran en este mercado, esta etapa es la segunda más complicada por la que han atravesado. Carlos Sánchez recuerda que fue en el 2006 cuando la venta decayó considerablemente: “Parece que estamos en esos días cuando nadie venía a Oaxaca, cuando las calles de la ciudad parecían abandonadas por los visitantes”, indicó.


Hermosos sarapes elaborados en telar de cintura, blusas, colchas y sábanas con detalles de bordado de la Cuenca del Papaloapan; orfebrería fina, vasijas de barro negro, blusas de chaquiras de la región de la Costa, huipiles del Istmo de Tehuantepec y atuendos de la región de los Valles Centrales, esperan impacientes, como estatuas, sobre los maniquíes o estantes en los que son exhibidos, a que lleguen los compradores.


El segundo lunes: la esperanza


“Estamos abandonados”, sentenció don Carlos, tras reprochar al Gobierno del estado y a la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico (Styde) la desatención hacia este sector comercial.


El reclamo de don Carlos se unió al de la señora Cristina Pacheco, quien cuestionó a las autoridades el interés que ponen sólo en un grupo de comerciantes: “Nosotros no figuramos ni en un mapa de mercados. Siempre hablan de los mercados que están junto al zócalo, pero se olvidan de nosotros. Este año ya no trajeron ningún programa cultural y mucho menos colocaron carteles alusivos al mercado”, sentenció.


Para este grupo de artesanos, la poca esperanza que les queda de tener una buena venta, está en el segundo Lunes del Cerro, ya que en la primera fecha de la Guelaguetza, ninguno de los miles de espectadores que estuvieron presentes en la Rotonda de la Azucena se dio cita en este mercado, localizado en la calle de J.P García.


Los fantasmas


Por los pasillos del Mercado de Artesanías, el fantasma de las bajas ventas, acompañado de un aire de olvido, se pasea entre cada uno de los puestos. Pocos son los que venden y escasos son los que entran y se animan a descubrir la gran variedad de piezas que se ofertan.


La falta de visitantes se la atribuyen al conflicto político-social que se recrudeció en el estado luego del enfrentamiento entre policías federales y estatales, con maestros y pobladores de Nochixtlán, que dejó un saldo de ocho personas muertas.


No parece Guelaguetza


“Otros años, a pesar de la crisis, se vende; ahorita no”, señala Víctor Manuel Hernández, artesano de figuras de hojalata.


Don Víctor es consciente de que los artesanos tienen que capacitarse todos los días para ser mejores en su trabajo; sin embargo, la institución gubernamental encargada de ofrecer atención de este tipo a los artesanos no los atiende, incluso no los considera parte del padrón de artesanos del estado.


Otro problema que aqueja a este mercado es la ubicación que tiene en la ciudad. Se encuentra en el área de bares y cantinas de la capital. A tan sólo dos cuadras de donde se practica el sexoservicio. “No podemos decir que no pasan asaltos en las calles aledañas, pero eso es responsabilidad del municipio para que contengan este probema social. Se nos ha creado una mala imagen y eso no es verdad. El mercado es tranquilo y es de los más ordenados”, explicó.


La oferta


El Mercado de Artesanías abrió sus puertas hace más de 30 años: el 2 de febrero de 1980. Desde entonces, este mercado ha sido un escaparate de la cultura de las ocho regiones del estado.


Acá, el visitante encontrará artesanías oaxaqueñas de todas sus regiones, desde el tradicional barro negro de San Bartolo Coyotepec, hasta Alebrijes de Arrazola, pasando por la más variada gama de textiles, ya sean prendas de vestir, como huipiles y blusas, o textiles decorativos o de uso en casa, como son los tapetes, manteles y cortinas.


Este mercado cuenta con 133 puestos. A lo largo de los años, ha ido evolucionando, tanto en estructura como en su oferta; modernizándose y ampliando la cantidad de productos.


La historia


Hasta 1979, los fundadores del Mercado de Artesanías vendían sus mercancía en el zócalo, posteriormente se trasladaron al Jardín Labastida. Para 1980, por mandato del presidente municipal Jesús Martínez Álvarez, fueron trasladados a sus actuales instalaciones, que inicialmente estaba destinada para los taqueros y expendedores de verduras del mercado Benito Juárez.


Turismo a la baja


11 semanas de paro de maestros


60% de ocupación en hoteles el primer Lunes del Cerro


30% por debajo de la estimación del sector de turismo


32% de turistas cancelaron habitaciones


UBÍCALO


El Mercado de Artesanías está ubicado en JP García esquina con Zaragoza, a 5 cuadras del Zócalo y tiene un horario de atención de 9:00 am a 8:30 pm, pudiendo cerrar hasta a las 9:00 pm en vacaciones.


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.