Oaxaca.- Las calles del centro de Oaxaca nuevamente se vistieron de color, tradición y folclor. Es sábado por la tarde, previo al segundo Lunes del Cerro. Las Chinas oaxaqueñas de doña Genoveva Medina posan con sus canastas sobre la cabeza. No tomarse fotos con ellas es imperdonable.
Marcos Laurel Tenorio es oriundo del estado de Nuevo León. Acompañado de sus dos pequeños hijos y de su esposa, visita por primera vez Oaxaca. Llegó ayer en un vuelo de la Ciudad de México. La decisión de venir la tomó de última hora.
Explica que un amigo canceló el viaje que había pagado con seis meses de anticipación y que la agencia le dio la oportunidad de traspasar los boletos. Lo adquirió a mitad de precio. “Mi compañero de trabajo lo canceló de último momento, obviamente por la situación de los maestros”.
La belleza de las mujeres de la Cuenca del Papaloapan arranca suspiros. Sus piñas al hombro y sus coloridos trajes enfatizan que Oaxaca está de gala; es la octava. El contingente de las delegaciones avanza y las bandas de viento entonan sus bailes: ¡Viva Oaxaca! ¡Viva la Guelaguetza!, gritan los bailarines de Ejutla de Crespo.
La calenda parte de La Cruz de Piedra. Cuando se incorpora al andador turístico, la familia Laurel Tenorio acompaña asombrada a los contingentes: “Un mezcal, un mezcal”, les ofrecen. De un tiro, don Marcos lo ingiere. “Uff, está fuerte, cala rico”.
La elegancia y cadencia de la región de Juchitán de Zaragoza asombra a un grupo de turistas extranjeros. Esos lapsos de fiesta hacen olvidar por un momento la situación crítica que atraviesan los comerciantes del Centro Histórico.
Las delegaciones avanzan por la calle de Morelos. El convite culminará en la explanada de la Plaza de la Danza; pues este año el zócalo está invadido por plásticos, casas de campaña y la intensa lucha político-social de la Sección 22.
“Esto es por lo que vale la pena venir a Oaxaca: por sus fiestas y sus playas”, comenta emocionado el turista nacional, con el calor de haber bebido tres mezcales. El tour que la agencia de viajes le oferta después del convite, consta de una visita a la Feria del Mezcal, y mañana domingo, un viaje a Monte Albán.
Luego, el lunes los espera la Rotonda de la Azucena, con la octava del Lunes del Cerro. Posteriormente volarán a las Bahias de Huatulco.
