Cientos de turistas locales, nacionales y extranjeros visitaron una de las zonas arqueológicas más importantes de Oaxaca, Monte Albán, dónde fueron testigos de la magia y misticismo que envuelven este lugar.
Durante el fin de semana, la zona arqueológica tuvo una importante afluencia de visitantes, más de cinco mil personas aproximadamente.
La gran capital zapoteca, muestra a propios y extraños la cultura de las primeras comunidades de los Valles Centrales.
En un recorrido que lleva más de tres horas se pueden apreciar los edificios nombrados con las letras del abecedario, así mismo los paisajes son sorprendentes y se pueden apreciar los diferentes asentamientos urbanos.
Monte Albán fue una de las ciudades más importantes de Mesoamérica, de acuerdo a la página de internet Wikipedia, se fundó en el 500 A.C sobre la cima de una montaña en el centro de los Valles Centrales de Oaxaca y funcionó como capital de los Zapotecas desde los inicios de nuestra era hasta el 800 d. C.
La zona arqueológica de Monte Albán fue declarada por la UNESCO conjuntamente con el Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca como Patrimonio Cultural de la Humanidad el 11 de diciembre de 1987.
En el recorrido se aprecia que en el complejo del Juego de Pelota, existen obras de conservación que actualmente se encuentra implementando el Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El juego de pelota es una práctica común en los pueblos mesoamericanos, que se realizaba en la vida cotidiana y en celebraciones religiosas. Aparentemente, cumplía la función de resolver conflictos de diversa naturaleza como pleitos de tierra, tributo, controles comerciales entre otros.
A partir de este complejo comienza el recorrido y acceso a la gran plaza, los visitantes prefieren acudir a las cimas del edificio III y el conjunto vértice, pues la creencia al subir a estos lugares en esta ocasión era para cargarse de energía y empezar con las mejores vibras el año.
En la zona, los guías se encargan de llevar al imaginario a los visitantes quienes atentos escuchan cada una de las historias que envuelven a los diferentes edificios ubicados en una superficie de 20 kilómetros cuadrados.
La ropa y calzado cómodos son obligados en este recorrido, así como unos lentes, sombreros y bloqueador.
Para el acceso se pagan 70 pesos por adulto y 40 pesos por el acceso de cámaras de video, los boletos son adquiridos en taquilla o por cobro a través de tarjeta de crédito o débito.
Este lugar muestra la grandeza de nuestros orígenes dónde podemos ser parte de la historia milenaria de nuestros antepasados.
