Hace 125 años llegó el ferrocarril a la ciudad, este transporte entró en noviembre de 1892 para cambiar la vida de Oaxaca, hoy en desuso sólo sobrevive en la memoria de algunos oaxaqueños. El primer museo dedicado a preservar la memoria y patrimonio de este, desde una visión infantil, abrió sus puertas ayer, en el barrio del Ex Marquesado.
Tres nuevos espacios ubicados en la antigua estación del ferrocarril y la bodega de carga fueron inaugurados: el Museo Infantil de Oaxaca (MIO), el Museo del Ferrocarril y la BS Biblioteca Infantil, mismos que operará en su totalidad la Fundación Alfredo Harp Helú de Oaxaca (FAHHO), a través de un comodato de parte del Municipio de Oaxaca de Juárez.
La obra de Rodolfo Morales guiará la programación de este 2017. FOTO: Carina Pérez García
El sentido del MIO estará encaminado por la visión y legado del artista plástico, Rodolfo Morales, a quien dedicarán su programación de este año. La fiesta de apertura la atestiguaron invitados especiales, en su mayoría, y funcionarios municipales, estatales y federales, como: la secretaría de ccultura de México, María Cristina García Cepeda, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat y el presidente municipal de Oaxaca, José Antonio Hernández Fraguas.
María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la FAHHO, convocó a los oaxaqueños a conocer este museo que no sólo estará dedicado a los niños, sino a las familias enteras. Reconoció el trabajo de Gerardo Virgilio López y el equipo del Taller de Restauración de la Casa de la Ciudad, quienes trabajaron en el proyecto de rescate y rehabilitación de estos inmuebles.
Con la presencia de ex ferrocarrileros representados por Miguel Ángel Ortega, presidente de la asociación Amigos del Ferrocarril, se inauguró el complejo cultural que también incluye un gimnasio al aire libre, vagones restaurados, una bebeteca, un auditorio, una granja y que, en una segunda parte, se buscará incorporar el antiguo taller de máquinas, para lo cual se le pidió apoyo a la Secretaria de Cultura federal.
Inspirados en los espejos de Santa Ana Zegache, los pequeños pintaron los suyos, durante el primer día de actividades en el MIO. FOTO: Carina Pérez García
María Isabel Grañén Porrúa agradeció el gesto del pintor Francisco Toledo, quien regaló el diseño de una reja de rehiletes, así como a la Fundación Cultural Rodolfo Morales, que facilitó la reproducción de la obra del pintor ocoteco; esta pieza forma parte del complejo cultural.
El gobernador, Alejandro Murat, señaló que estos espacios son resultado de un esfuerzo compartido, una historia de ocho años en la recuperación del espacio y una obra que tendrá un gran impacto social en la ciudad. Reconoció que el Gobierno Federal aportó $12 millones, la FAHHO $5.4 millones y el Municipio de Oaxaca de Juárez $5.4 millones, para un total de $22 millones.
