SANTA MARÍA EL TULE, Oaxaca.- Testigo, custodio y sabio a la vez, tiene más de dos mil años y ha visto a generaciones de oaxaqueños crecer, los ha acogido en su sombra y se mantiene más verde que nunca; es el Árbol del Tule, protagonista de los festejos que año con año, el segundo lunes del mes de octubre, los integrantes del comité encargado de su cuidado y la autoridad municipal, organizan en su honor.
Este es el día más grande de la fiesta; hoy, la chirimía anunciará el día grande, se le cantarán las mañanitas y danzantes de la pluma ofrendarán su danza, los músicos sus ejecuciones y los habitantes de la comunidad su cariñito, rodeándolo de obsequios.
Desde el sábado comenzaron las Fiestas del Tule 2018, encuentro que reúne a la Feria de la Empanada, un Encuentro de Danzas de la Pluma, conciertos y quema de castillo. El protagonista de los festejos es un ejemplar que se localiza en el atrio de la iglesia de Santa María de la Asunción, en el poblado de Santa María El Tule, en los Valles Centrales, a sólo 13 kilómetros de la ciudad de Oaxaca, sobre la carretera que conduce a Mitla.
Alexander es Niño Guía; te llevará a descubrir las formas de este milenario ahuehuete. FOTO: Carina Pérez
Más de dos mil años de vida
Integrantes del Comité del Árbol del Tule realizan tareas de concientización y valoración del ahuehuete o sabino, uno de los más grandes y antiguos del mundo, con más de dos mil años de vida, el cual se ha convertido en un atractivo turístico de visita obligada para nacionales y extranjeros.
El ejemplar alcanza una altura de casi 40 metros, con un diámetro de 14.36 metros, una circunferencia de 45 metros y un peso de aproximadamente 600 toneladas. Es tan grande que se requerirían 30 personas tomadas de las manos, rodeándolo con los brazos completamente extendidos, para abarcarlo en su totalidad. Bajo su sombra podrían estar 500 personas.
Los pobladores aseguran que el árbol sigue creciendo y para los turistas es un paso obligado. Esta festividad es organizada por el Comité del Árbol del Tule y la autoridad, los últimos dos días y hoy se vive una fiesta de convivencia, hermandad y algarabía con el fin de homenajear al milenario ahuehuete.
En entrevista con los integrantes del comité, presidido por Ernesto Gómez Sánchez; Juan Carlos Santiago, inspector; Misael González López, tesorero y Gustavo Raymundo, secretario, dieron a conocer que este año, el sistema de riego subterráneo opera al 100 por ciento y aclararon que la cuota de $10 que se cobra a la entrada, se utiliza en el mantenimiento de este ejemplar, las áreas verdes, la limpieza y el riego del ahuehuete.
“Queremos aclarar que no se cobra para entrar a la iglesia, solamente para realizar el recorrido del árbol; pero luego hay personas que dicen que van a la iglesia y empiezan a hacer el recorrido. El árbol no vive solo, hay que darle riego subterráneo, eso genera un costo. Si comparamos otros lugares turísticos, cobran más; nosotros cobramos algo simbólico para el mantenimiento”.
El milenario sabino se riega diariamente entre 10 a 12 horas a través de un sistema de riego subterráneo, los 365 días del año. Cabe recordar que en el año 2013, este árbol fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) lo declaró como árbol más longevo del país, además de que está catalogado como árbol mundial.
¡Todos están invitados!
Este año, el árbol más longevo de México que habita en Santa María El Tule es el festejado y Eduardo Güendulain, coordinador operativo de las Fiestas del Árbol del Tule, hace extensiva la invitación para que los oaxaqueños y visitantes acudan a este municipio para presenciar la celebración que hoy comenzará a las seis y media de la mañana, para continuar durante todo el día.
El encuentro de Danzas de la Pluma reunirá a agrupaciones de La Trinidad, la Villa de Zaachila, San Bartolo Coyotepec y Teotitlán del Valle en un encuentro multidisciplinario, que concluirá con la quema de fuegos artificiales y un baile popular, por la tarde. Desde la mañana, el visitante podrá degustar nieves, memelitas, empanadas de moles amarillo y verde, quesillo con flor de calabaza y champiñones, así como aguas frescas, tejate y pan de yema.
