SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO, Oax.- Como cada quinto viernes de la Cuaresma, cientos de habitantes de este pueblo zapoteco de los Valles Centrales participaron en la procesión y mayordomía de San Lázaro, que se ha convertido en una de las tradiciones más arraigadas y una de las mayores expresiones de fe, desde hace más de un siglo.
Y no es para meno,s porque la enorme devoción y fe a San Lázaro obedece a un sinnúmero de milagros atribuídos a su intercesión con la divinidad, para sanar a los enfermos.
Esta procesión tiene su origen en el pasaje bíblico cuando un hombre llamado Lázaro de Betania muere y después de cuatro días, Jesús lo resucita diciéndole “Lázaro, ¡levántate y anda!”.
Es por esto, que la imagen de San Lázaro fue bajada del altar del templo y después colocada en un ataúd de manera, para ser cargada en hombros por los fieles en las principales calles, bajo el sonido místico de la chirimía y las marchas fúnebres de la Banda Típica de esta municipalidad.
Durante el recorrido de San Lázaro, entre los pétalos de rosas arrojados a su paso, la procesión se detuvo en diferentes calles para permitir que personas de la tercera edad, la mayoría enfermas o imposibilitadas para caminar, para pedir un milagro a San Lázaro.
Entre pétalos de rosas, avanzó la procesión por las calles de San Antonino Castillo Velasco. FOTO: Emilio Morales
Por esa gran religiosidad popular, los mayordomos no escatimaron en los gastos, porque se ofreció a los participantes de la celebración atole de panela con granillo y una pieza de pan amarillo, cuando llegó la procesión con la imagen a su domicilio para su velación.
Posteriormente San Lázaro, fue llevado otra vez en procesión al templo para la misa de cuerpo presente programada a las 19 horas, quedando ahí en vela en espera de su resurrección a la una de la mañana.
Después de la resurrección, los habitantes no solamente de esta municipalidad, sino también de poblaciones vecinas que llegaron en el transcurso de la noche, salieron otra vez en procesión con la imagen de San Lázaro, para regresar al templo entrada la madrugada.
Una vez pasada la romería de la madrugada, la festividad terminó el sábado con la misa de consumación de la resurrección a las 10 de la mañana.
Añeja tradición vallista
SAN ANTONINO CASTILLO VELASCO, Oax.- Don Enrique Sánchez Alonso, uno de los conocedores de la historia del pueblo, contó que la procesión y la mayordomía se remonta a cientos de años por la gran devoción hacia San Lázaro.
“Esta festividad tiene muchos años, no sé desde cuándo, pero es de muchos años, porque mis bisabuelos me platicaron que es una antigua costumbre”, señaló.
La fe a San Lázaro se funda en los milagros concedidos a quien ha llegado a suplicar su ayuda, especialmente si atraviesa por una enfermedad.
Muchos milagros se le atribuyen a San Lázaro para sanar las enfermedades. FOTO: Emilio Morales
“Es como nuestro médico, nos sana de las enfermedades por su intercesión ante Dios nuestro señor”, apuntó.
Aunque el culto a San Lázaro ha traspasado San Antonino Castillo Velasco y se ha extendido en las comunidades vecinas.
“De varios lados llegan a pedir su ayuda, de Santiago Apóstol, de San Sebastián Ocotlán, de San Juan Chilateca, de Ocotlán de Morelos, de Tlacolula de Matamoros y hasta de la ciudad de Oaxaca. Incluso, una vez, llegó aquí un norteño y se sanó”, anotó.
Por la gran fe y devoción a San Lázaro, si bien los mayordomos se hacen cargo de la mayoría de los gastos de la festividad, los pobladores también colaboran para corresponder los favores recibidos.
“Casi todos aquí ayudan, con maíz, tortilla, pan, panela, leña, carbón porque se da de comer a todos los que llegan a la fiesta”, indicó.
