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El árbol de la Vida y los ángeles

Foto(s): Cortesía
Redacción

Exploremos un poquito de la angelología y su relación con el árbol de la Vida; la hermandad Esenia, que data desde Moisés, tenía una interpretación muy diferente a la de los diez mandamientos otorgados por el Patriarca, las fuerzas con las que se comunicaban eran positivas.


El centro de la creencia era el árbol de la Vida, que tenía siete ramas que llegaban al cielo y siete raíces que se hundían en la tierra; los esenios creían que estos ángeles celestiales y terrenales del mundo visible e invisible, estaban personificados en los mundos hebreo, cristiano y musulmán, convirtiéndose en los siete Arcángeles de Luz; no obstante, los arcángeles personificados, pueden ser asignados a los siete días del sistema Esenio; esto se aprecia mejor en la comunión matutina.


Sábado (Casiel) - la madre terrenal y yo somos uno, ella da el alimento de la vida a todo mi cuerpo.


Domingo (Miguel) - ángel de la tierra, entra a mis órganos y regenera todo mi cuerpo.


Lunes (Gabriel) - ángel de la vida, entra a mis extremidades y da fortaleza a todo mi cuerpo.


Martes (Camael) - ángel de la alegría, desciende a la tierra y confiere belleza a todas las cosas.


Miércoles (Zadkiel) - ángel del sol, entra a mi centro solar y comunica el fuego de la vida por todo mi cuerpo.


Jueves (Rafael) - ángel del agua, entra en mi sangre y concede el agua de la vida a todo mi cuerpo.


Viernes (Anael) – ángel del aire, entra en mis pulmones e insufla el aire de la vida en todo mi cuerpo.


Los esenios comulgaban con los ángeles diariamente tratando siempre de embellecer su alma; aquí algunas ideas para que empieces a embellecer el alma.


El limpiador de tu alma es el perdón. Debes usarlo todo el tiempo, apenas veas alguna impureza, aplícala, no te acuestes nunca sin haber pedido perdón y sin haber perdonado; el resultado será que en paz te acostarás y así mismo dormirás y tu sueño te sustentará.


El hidratante de tu alma es la Oración; si no te hidratas la piel de tu rostro se marchita, si no oras tu alma se reseca, pero a medida que confías en Dios, el afán y la ansiedad desaparecen, y aprendes a reposar y esperar en el Señor.


El  tonificante de tu alma es la alabanza, cuando alabas a Dios y vuelves a Él tus pensamientos, cuando te olvidas de ti mismo, sin egoísmo en tu corazón, quedas libre para que Dios ponga en tí gozo.


El nutriente de tu alma es la palabra, así como en lo físico no puedes vivir sin alimento, tu alma necesita el alimento de la palabra de Dios; cuando te alimentas con la palabra, la debilidad y la confusión desaparecen, serás como un árbol plantado junto a las corrientes de agua.


El protector de tu alma es la coraza de la fe, con la fe te protegerás de las inclemencias de la vida, mirarás por encima de las circunstancias y pasarás victorioso en medio de las pruebas.


A través de tí, Dios moverá montañas y alcanzarás a otros para gloria de Dios; si usas diario estos productos de belleza, tu alma se mantendrá limpia y tu corazón será puro. Te saciarás de bien, de modo que te rejuvenezcas como el águila.

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