Cornucopia, la primera exposición individual del artista Damián Lescas (Oaxaca, 1974) engloba la temática gastronomía, los procesos históricos de ciertos platillos e ingredientes, la apicultura y el vino. El Museo de Arte Prehispánico de México Rufino Tamayo acoger a partir de hoy esta muestra que recoge obra en cerámica de alta temperatura, maderas estufadas y bronces. La muestra de 35 piezas se inaugura hoy al mediodía, por el autor.
Da título a la exhibición el término latino que refiere abundancia: un vaso en forma de cuerno "cornucopia" que también tiene que ver con lo generoso que tiene el planeta. El artista apunta que este término mediterráneo, que tiene mucho que ver con la mitología, explica también la vastedad de sus procesos creativos.
El artista cambió su lugar de residencia, desde hace dos años; desde entonces, Cancún es la base creativa de su obra, ahí produjo las tallas que ahora muestra en su tierra natal. Rescatando maderas tropicales como el cedro y la caoba, le da nueva vida a estos troncos que estufa y luego talla, para laminarlas y darles color rescatando una técnica antigua. Su producción en cerámica la realizó en el taller Canela, de Claudio Jerónimo López, en San Agustín Elta.
En franco diálogo con el museo, el artista propuso piezas para la fuente, el jardín y los corredores del inmueble. En el recorrido, el observador visitante podrá conocer las cerámicas, en sus instalaciones y en sus murales tallados en maderas tropicales y estofados con oro y plata, así como en los hechos con barro cocido en alta temperatura, que dan cuenta del intercambio que se manifiesta en el arte, en las mitologías y religiones, pero también en las comidas; así lo plasma Fernando Gálvez Aguinaga, curador de la exposición.
"El mundo de Melissa", cerámica de alta temperatura, 200 X 90 centímetros
Influencia occidental
En entrevista, Damián Lescas acepta que sería necio negar que tiene influencia europea y que su arte antiguo favorito es el románico, así como toda la carga de mitología mediterránea -específicamente griega y algo de romana- que posee su obra. Defiende que también los elementos mexicanos están presentes en su creación, donde retoma historias de personajes, platillos o algún sucedo de mestizaje, para darle conexión con el país que habita.
Afirma que la exposición gira en torno a la gastronomía, tema constante en su trabajo y confiesa que adora cocinar, pero también le gusta el trabajo de investigación sobre la cocina: estar consciente de lo que come, de lo que se lleva a la boca, que considera que va a la parte más íntima, el estómago.
Comparte que el tema de la comida se le da de forma automática, casi inconsciente. Y la exposición, como lo apunta Gálvez de Aguinaga tiene una desacralización de temas sobre mestizajes de dos o más culturas que nos dan un espejo de nuestra historia y nuestras metamorfosis como nación.
La muestra producida ex profeso para el museo fundado en 1974, por el deseo de Rufino Tamayo de dar a la obra del mexicano antiguo, en la categoría de arte que le había sido negada, da cuenta de un gran trabajo que Lescas exhibe, por primera vez, de manera individual en Oaxaca. Por ello, las cerámicas poseen ese efecto de antiguo, que logró con engobes y con la quema, para dialogar de manera más directa con la colección del espacio.
"Tibor Therano", cerámica alta temperatura, 52 X 76 centímetros
