PUERTO ESCONDIDO, Oaxaca.- Para que esta pandemia no arrebatara por completo una de las tradiciones más nobles de la entidad, el bulevard de la zona comercial de Rinconada fue adornado con una catrina de exhibición y 13 cráneos de gran formato, intervenidos por artistas locales y extranjeros como parte de un concurso alusivo a la conmemoración de Día de Muertos.
Las piezas del concurso de arte gráfico y tradición costeña, organizado por el municipio de San Pedro Mixtepec con el apoyo de la iniciativa privada, estarán expuestas a lo largo de este espacio público, que conecta con las bahías de Manzanillo, Puerto Angelito, Carrizalillo y playa Coral, durante todo el mes de noviembre.
Según el director de Turismo de Mixtepec, Aladino Sandoval, Rinconada se distingue por su versátil gastronomía de calidad, pero aún no se consolida como un paseo, por ello pretenden que las esculturas animen a visitantes y locales a recorrerlo, ya que la muestra tiene un enfoque familiar y cultural.
Sobre el proyecto refirió que primero fabricaron las calaveras en fibra de vidrio y luego consiguieron a los artistas mediante una convocatoria pública. El montaje e iluminación fue el domingo y al día siguiente se premiaron los tres mejores trabajos. Un jurado escogió en primer lugar la pieza de Vidal León Velasco, segunda a Yedany Escamilla González y Rafael Gómez Vásquez, tercero. Los artistas recibieron en efectivo de 18 mil a siete mil pesos.
“Oaxaca tiene muchas tradiciones y al mismo tiempo Puerto Escondido es una ciudad cosmopolita, tenemos que exhibir este destino y con esta muestra de cultura, el ayuntamiento de San Pedro Mixtepec le apuesta al turismo, a pesar de que la pandemia nos está afectando de forma económica”, comentó el agente municipal de la ciudad, Marcos García Escamilla.
Haciendo un balance de la jornada 1 y 2 de noviembre en el panteón municipal, el agente indicó que transcurrió en orden, que primero exhortaron a los ciudadanos a no asistir y que un módulo controló el acceso permitiendo como máximo dos familiares por grupo, en horario diurno y durante media hora.
“Estuvo muy ordenado, máximo se les daban 30 minutos y solamente tuvimos que usar la fuerza pública en dos ocasiones debido a que jóvenes llegaron a visitar a familiares recientemente fallecidos y querían sobrepasar el tiempo que se les había dado; como no salían, se les pidió que abandonaran el panteón, lo tomaron a bien y se retiraron”.
