SAN FRANCISCO CAHUACUA.- Laureano Sánchez Lascares, de 38 años de edad, sonríe con mordacidad cuando se le pregunta su opinión sobre la ley seca que se estableció en este municipio desde hace 20 años. “Tengo poco conocimiento sobre eso porque esa norma la hicieron hace mucho tiempo, más de 20 años”.
Toda una generación de San Francisco Cuhuaca se ha formado sin consumo de alcohol. FOTO: Mario Jiménez Leyva
-¿Y a veces no se te antoja tomarte una cerveza o un mezcal?
-Pues a veces no.
-Pero no se puede aquí…
-No se puede.
-Ni en las fiestas, ¿entonces cómo celebran?
-Pues tranquilos, divertirnos sanamente. Todo lo que es deporte…
-¿Pero en las bodas o bautizos cómo le hacen?
-No hay nada, ni venden aquí bebidas con alcohol porque es un acuerdo de la asamblea del pueblo.
De piel morena y cabello lacio, asevera que él creció con la ley seca, entonces “casi” no se le antoja tomar este tipo de bebidas.
-¿Pero si hay algunos que se echan sus alipuces?
-Puede ser que sí, pero en su casa y encerraditos. Jajajaja.
Los jóvenes reconoce que llevan una vida más sana y en armonía con sus vecinos. FOTO: Mario Jiménez Leyva
LOS CRÍMENES
La gente del pueblo recuerda que entre el 10 y 15 de mayo de 1989 se registraron tres crímenes en Cahuacua por sujetos que habían ingerido bebidas embriagantes, por eso se citó a asamblea general para tomar medidas. El pueblo se reunió y determinó, por votación, que a partir de ese momento quedaba prohibida la venta de bebidas alcohólicas en el municipio y quienes infringieran la ley seca, serían castigados con multas y cárcel.
LA AUTORIDAD
El presidente municipal de San Francisco Cahuacua, Gerardo Ginez Enríquez, asevera que esa decisión que tomó la asamblea resultó benéfica para la población. “Como autoridades hemos tenido menos problemas en temas como la seguridad pública, sabemos bien que en otros pueblos donde se vende libremente el licor siempre hay detalles, entonces acá la medida sí nos favorece porque hay más respeto”.
El presidente municipal Gerardo Ginez Enríquez afirma que la decisión la toma cada año la asamblea general del pueblo. FOTO: Mario Jiménez Leyva
Comenta que las sanciones que se imponen a quienes violen la norma interna son: si tienen cargo en el municipio paga 800 pesos de multa hasta mil 200 pesos, además de que se le retiran los servicios como la energía eléctrica y el agua potable. A los particulares se les aplican las mismas sanciones.
-¿No los meten a la cárcel?
-Bueno, solamente que no pague las multas.
-¿Y se han presentado casos?
-Hay algunos, pero no se les deja libremente; son acuerdos internos y hay que respetarlos. Si alguien lo quiere hacer (tomar licor), automáticamente se le quitan los servicios.
-¿Tenían muchos problemas de alcoholismo en la comunidad?
-No tanto, pero el pueblo decidió que debería haber mayor respeto a la misma ciudadanía y hasta ahorita va marchando muy bien. Ayuda a solucionar problemas familiares, con los vecinos y otras personas.
En las tiendas del pueblo no se venden bebidas alcohólicas. FOTO: Mario Jiménez Leyva
LA REGIDORA DE SALUD
Por su parte, la regidora de Salud ,Reina Aparicio López, expresa que el alcoholismo generaba muchos problemas familiares y sociales en el pueblo, por eso la asamblea decidió desterrarlo.
-¿Y cómo lo asumió la gente, sobre todo los varones?
-Pues ha costado trabajo que lo asuman, es difícil; hasta ahorita todavía hay quienes se resisten porque a veces tienen alguna fiesta y se les antoja una copita; o, a veces, en algunos trabajos también, como las piscas o los colados. La verdad a veces lo consumen, pero todo con medida y mientras la autoridad no tenga conocimiento, no pasa nada.
-Las multas son altas…
-Bueno, para los que tienen un cargo es peor, a los ciudadanos el castigo es menor.
La joven expresa que la ley seca tiene sus problemas, pero también sus beneficios. “Uno de los problemas era que el poco dinero que se lograba tener se iba en la compra de licor, ahora por lo menos ese dinero llega a la familia”.
A CUIDAR LOS RECURSOS
Manifiesta que Cahuacua es un municipio de muy alta marginación, donde el poco dinero se debe cuidar, “pero además no hay agresiones contra la familia u otras personas”.
“Cada que entra la autoridad municipal el acuerdo se lleva a asamblea general, a fin de que el pueblo decida si sigue la ley seca o no, hasta ahora se llevan 20 años ya de prohibir el consumo de licor y creo que así va a seguir mucho tiempo más”.
Añade que en el contexto del conflicto agrario que tienen con San Mateo Sindihui y la proliferación de armas en la zona, “la situación estaría muy complicada si se consumiera alcohol, sin duda estaríamos peor, entonces creo que fue una buena decisión”.
Lo importante de esta medida es que ya educó a una generación en el no consumo de alcohol y que los jóvenes del pueblo están alejados de este vicio, lo que sin duda es muy beneficioso, porque el vino lleva a consumir otro tipo de drogas como el cigarro y demás
