Doble regalo recibe la doctora María Isabel Grañén Porrúa, presidenta de la Fundación Alfredo Harp Helú e ideóloga de las bibliotecas infantiles de Oaxaca, porque cada uno de marzo festeja su cumpleaños y el aniversario de este espacio enclavado en el barrio de Xochimilco, que dio pie a otras iniciativas dirigidas a bebés, niños y jóvenes, en Teposcoula, el Centro Cutural San Pablo, el Museo Infantil de Oaxaca y la Ciudad de los Archivos.
La también directora de la Biblioteca Francisco de Burgoa sonríe; ahora, el festejo es triple por la reciente inclusión de este acervo en el registro del Comité Mexicano Memoria del Mundo de la Unesco, distintivo que recibirá este domingo en el Palacio de Minería de la Ciudad de México.
Este sábado festejarán tanto la BS Biblioteca Intantil de Oaxaca su 11 aniversario y el MIO, su primer año en la vida cultural de la ciudad. El espacio que desencadenó hace más de una década la vinculación de este barrio y los citadinos, ahora cumplirá un nuevo ciclo y el que hace un año inauguraron en la antigua estación del ferrocarril, en el barrio del ex Marquesado, festejará también.
No te pierdas las actividades por el festejo del 11 aniversario de la BS Xochimilco, este sábado a partir de las 10 de la mañana
En entrevista, María Isabel Grañén Porrúa se manifestó orgullosa de ser parte de lo que nombró como una cadena enorme: "La BS fue un gran regalo de mi cumpleaños 40; fue tan exitosa y maravillosa esta experiencia -además de lo placentero que es leer con los niños- que se ha ido replicando en otros lugares. Ahora, nuestro MIO va a cumplir un año. Somos todavía bebés".
Consideró una ventaja la localización del museo, en un punto estratégico que diariamente atrae a una gran cantidad de niños y lectores que van todos días con sus papás y sus familias. "Es muy bonito, estoy muy contenta", comentó en el día de su cumpleaños, tras hablar del reconocimiento que recibirá este fin de semana.
"Es muy emocionante ver a los niños y aparte ver que el público crece más. Son unas bibliotecas de las que los niños salen llorando porque no se quieren ir. Ahora, nuestro reto es nuestro público adolescente; el infantil ha respondido muy bien, pero sabemos que cuando crecen y llegan a la edad difícil es complicado, tienen más distracciones. A los niños siempre los acompañamos, pero cuando son adolescentes los soltamos y está bien que hagan lo que ellos quieran, pero también que sepan que los libros son una luz y refugio para ellos".
Freddy Aguilar, director de las bibliotecas infantiles, recuerda que estos espacios son iniciativa de María Isabel Grañén Porrúa y el maestro Francisco Toledo: "Platicamos sobre hacer una biblioteca para niños para comenzar por el principio: propiciar la experiencia de un primer contacto con el libro entre los niños, que no tuviese nada que ver con la obligación escolar, sino a partir de una forma más relajada, divertida y orientada hacia el juego".
Este fin de semana, los bebés, niños y jóvenes son bienvenidos en las dos sedes que están de manteles largos: la BS Xochimilco y el MIO, desde las 10 de la mañana.
