Pasar al contenido principal

Atotolín

Foto(s): Cortesía
Redacción

La casa se vistió de fiesta con el cumpleaños de la abuela, su edad no importa, lo principal es festejar con una comida especial: mole de guajolote, este guiso ancestral se elabora a base de chiles pasilla, ancho y mulato, éste último le otorga el tan peculiar color, las personas que deleitan su paladar con el guiso, disfrutan de la carne de guajolote que lo acompaña; pierna, muslo, pechuga o incluso “el cuadril” como llama mi abuelita a esa parte en que se alojan unas vísceras deliciosas.


Los guajolotes vivos son inquietos, me impresiona mucho su moco que nunca se queda quieto, aunque eso no importa a la hora de comer, mi pieza favorita es la pierna, me encanta comerla hasta el hueso.


Estábamos poniendo la mesa cuando mi abuela nos llamó desde la cocina, nos congregó en aquel recinto de adobe y piedra junto al fogón, haciendo un movimiento ceremonioso comenzó a contar la historia del Atotolín mientras la cuchara de madera daba vueltas al mole en la cazuela de barro.


“El Atotolín es un ave acuática que existió hace mucho tiempo entre los antiguos aztecas, tenía una cabeza grande como la de un guajolote, pico negro de bordes amarillos, el cuerpo largo cubierto de plumas parduzcas, patas cortas y fuertes más o menos como las manos de un hombre con garras; su aspecto provocaba miedo, los hombres iban en su búsqueda para darle muerte, lo perseguían por días, si en cuatro no lo atrapaban, Atotolín miraba fija y serenamente a sus perseguidores, llamaba al viento; de inmediato las aguas se agitaban en una danza macabra que hundía las canoas, los hombres experimentaban parálisis de brazos y morían ahogados, se cuenta que quienes lograban cazar al Atotolín le abrían la panza con un minacachalli o punzón y dentro podían encontrar destino feliz o fatal, feliz si hallaban una piedra preciosa, pero si encontraban carbón significaba una muerte segura”.


Cuando la abuela terminó el relato, nos miramos con complicidad y regresamos a la mesa a disfrutar nuestro delicioso mole, pero esta vez fuimos precavidos al revisar la pieza de carne que nos aguardaba. [email protected].

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.