Han pasado 30 años ya, desde que Héctor tuvo contacto con la magia y elaboró su primer alebrije. Recuerda que acompañaba a sus padres a cortar ramas de árbol de ocote a las orillas de los ríos en la comunidad, que se ubica a 45 minutos de la capital oaxaqueña. Narra que en aquellos tiempos, los niños mayores de 10 años, con machete, cuchillo, motosierra y navajas, se dedicaban a cortar y dar forma a la figura en los trozos de madera.
Las mujeres se encargaban de pintar y decorar los alebrijes, pues se consideraba que ellas eran más creativas. Hoy, todos cooperan, desde la elaboración hasta la venta de estos objetos tan coloridos y simbólicos.
Por tres generaciones, la familia Santiago Sosa ha puesto alma, vida y corazón a elaborar estas fantásticas artesanías.
Embellecimiento y publicidad
Hermosas figuras que dejan volar la imaginación. FOTO: Giovanna Martínez
Héctor tiene a su cargo recibir a los turistas que en tour llegan hasta San Antonio Arrazola, una comunidad mística y pintoresca, por sus artesanías elaboradas de madera de sauce.
Sus habitantes reciben al visitante con color, textura y creatividad, de figuras oníricas.
Las piezas únicas, elaboradas a mano, transportan al visitante a otra dimensión y lo sumergen en un mundo de fantasía con figuras de animales reales y mitológicos.
Prohíben la tala de copal
El color es parte imprescindible de la magia.
El artesano explica que anteriormente, para elaborar un alebrije se utilizaba el copal, pero debido a la prohibición de la tala de esta especie, encontraron en el sauce una solución; éste árbol es más resistente a las plagas y no se echa a perder; asegura que la madera es más dura, pero efectiva.
Dice que a la orilla de los arroyos crece este árbol, en donde los pobladores lo cortan y recolectan para la elaboración de las piezas.
Explica que después de que cortan la madera, se diseña el modelo; enseguida se deja secar al aire libre y este proceso dependerá del grosor de la madera, podría durar un día e incluso años.
“Si no tenemos cuidado y se pinta, en un mes se agrieta y se echa perder la elaboración, por lo que se tiene que sacar primero toda el agua para que se pueda pintar y posteriormente se lija y resana”, indica.
Después, las mujeres decoran los alebrijes, dejan volar la imaginación, toman los pinceles, los colores y la sensibilidad del momento les dicta el carácter de la creación; luego deben dejarse reposar para que seque la pintura y en este sistema, la temporada cuenta, pues el calor dificulta el tiempo de secado.
Otros accesorios
Arte y ficción en una sola pieza. FOTO: Giovanna Martínez
En su taller, Héctor y las más de 70 personas que laboran en él, no trabajan únicamente con alebrijes, ya que han diseñado accesorios para mujeres de diferentes materiales, como anillos, aretes y pulseras de madera; así como bolsas, carteras e incluso tenis de tela con decorados que caracterizan a esta artesanía
Indica que esto se debe a que los clientes solicitaron opciones, al considerar al alebrije "monstruoso, raro o diferente"; por lo que pedían artesanías de animales reales.
Asegura que los turistas internacionales visitan Arrazola, pero sólo para ver los alebrijes, pues dice que sus compradores potenciales son los visitantes nacionales, principalmente de los estados del norte, quienes consumen más alebrijes, con precios que van de los 20 pesos hasta los 40 mil.
Víctimas de la delincuencia y el olvido
Explosivas y coloridas figuras que atraen la mirada de propíos y visitantes. FOTO: Giovanna Martínez
Para llegar a esta localidad, que pertenece al municipio de Santa Cruz Xoxocotlán, hay que pasar antes por San Javier, agencia que a simple vista luce abandonada por sus autoridades; montículos de tierra y lodo se pueden apreciar por el camino.
Otro camino que conduce a esta comunidad es desde la zona arqueológica de Monte Albán, pero esa vía es de terracería, en donde, según el artesano, hace falta vigilancia, pues algunos turistas han sido asaltados.
Ante esto, el artesano asegura que es urgente que las autoridades municipales y de gobierno implementen un programa de embellecimiento, pavimentación y ampliación de los caminos, para que los turistas lleguen con mayor facilidad y que el nombramiento de Ruta Mágica de las Artesanías no sea sólo un título.
Consideraron que se debe trabajar en la difusión del lugar, para que no únicamente en temporadas altas haya afluencia turística.
