Nico Peralta era huérfano, su madre murió atropellada y su padre fue asesinado, su vida duró 11 años y terminó el pasado 20 de diciembre en la explosión del tianguis de pirotecnia en Tultepec, Estado de México. No alcanzó a huir de las llamas, ni de los gritos, ni de la gente que se aplastaba entre sí.
Este viernes fue sepultado. Él vivía con sus tíos en La Paz en el Estado de México, a quienes ayudaba en un puesto de comida y fue adoptado por la familia Delgado Alvarado.
Nico Peralta acudió al tianguis en Tultepec el día de la explosión para comprar luces de bengala para las fiestas patronales el 27 de diciembre en honor a la Virgen de Juquila en la Mixteca, acompañado de sus tíos Angélica e Israel quién también murió en el lugar, totalmente calcinado. Esa tarde también los acompañaban sus primos y su abuela, pero la tragedia lo alcanzó.
Sus restos no habían podido ser sepultados, por la gran cantidad de cuerpos que debían ser identificados y los trámites burocráticos.
No había carrosa fúnebre y el acta de sepultura tardó.
Jorge Alvarado, quien era tío de Nico Peralta, informó que el vivía con sus tíos Israel y Angélica y que acudirán a Huajuapan, el próximo 27 de diciembre, pues, eran padrinos de las fiestas patronales en honor a la Virgen de Juquilla, es por eso que habían acudido al tianguis de San Pablito para comprar comida y cohetes que darían el día de la fiesta.
El cuerpo de Nico fue velado y sepultado en La Paz en el Estado de México.
El cuerpo de Israel aun no es entregado a su esposa –quien sobrevivió de la explosión--, pues, está irreconocible luego de la explosión, por lo que este será dado a sus familiares hasta que entreguen los estudios de ADN, los cuales estarán listos entre en miércoles y jueves de la siguiente semana, se espera que en esos días Israel también sea sepultado en La Paz en el Estado de México.
El día de la explosión
De las ocho integrantes de la familia Delgado Alvarado que estaban en el tianguis, sólo seis se salvaron.
El tío de Nico dijo que el reconocimiento del cuerpo lo hicieron en la Morgue del municipio de Tlalnepantla y que tenía una herida muy grande que le abarcaba todo el pecho, producto de la explosión.
