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Tras la tragedia, las secuelas

Foto(s): Cortesía
Redacción

Después de laborar tres meses en la cosecha de calabazas en la comunidad de San Martín, perteneciente a Hermosillo, Sonora, trabajadores agrícolas que esperaban llegar a sus hogares, vieron con tristeza que su esfuerzo por ganar unos centavos más fue en vano.


Estela G.R., de 36 años de edad, es una de la víctimas de la tremenda volcadura ocurrida la mañana del pasado martes en la que estuvo involucrado un autobús Mercedes Benz modelo 92 con placas de circulación 789RL1, de Transportes Monarcas Exprés Azul, con número económico número 2. El trágico accidente ocurrió en el kilómetro 220, en la salida lateral de San Pablo Huitzo.


La mujer esperaba paciente en la sala de emergencias a su esposo Sósimo H.G., de 35 años de edad, el cual se había trasladado junto con otros de sus compañeros a las oficinas de la Policía Federal, división caminos, a bordo de una unidad de transporte urbano con la finalidad de recuperar sus pertenencias.


Con fractura en la pierna derecha, dijo estar preocupada por los destinos de sus hijos: Crescencia, María, Sergio y Abisi, de 14, 11, ocho y seis años de edad, respectivamente, ya que no podrán asistir a la escuela hasta que ella se recupere de la lesión en su pierna derecha, lo cual será en tres o cuatro meses.


La familia es originaria de la comunidad de El Portillo, perteneciente a Magdalena Loxicha, del distrito de Pochutla; la pareja había viajado con la finalidad de, juntos, reunir dinero para la manutención de sus pequeños.


La falta de oportunidades de trabajo en su tierra, obligó a la pareja a aventurarse a viajar hacia el estado del norte de la República Mexicana, donde firmaron un contrato para trabajar por espacio de tres meses.


Maricela M.J., hermana de Rutilio M.J., de 42 años de edad, mismo que resultó con fractura en la pierna derecha, refirió que “tal parece que mi hermano ya no volverá a caminar porque se rompió la pierna”.


Dijo que Rutilio viajaba detrás del conductor. “Él solo recuerda que sintió el fuerte ruido del autobús cuando intentaba frenar, sin embargo, no agarraron los frenos y se fueron sobre el cerro para después volcar; sintió un fuerte dolor y ahí fue que se rompió la pierna”, dijo. 


Él es del rancho Piedra del Sol, del municipio de Santo Domingo de Morelos, Pochutla.


Fermín R. V., de 36 años de edad, es esposo de Maricela M.J., quien viajaba en el asiento trasero del de Rutilo. “Él se rompió la cabeza del lado izquierdo, además que le duelen las costillas del mismo costado; esperamos que no estén rotas, porque la verdad no tenemos dinero para comprar su medicina ni para que esté internado por mucho tiempo”, señaló.


Lamentó que su esposo no pueda volver a trabajar por espacio de varios meses debido a la lesión que sufrió en la cabeza. “Todo lo que ganó fue para pagar un préstamo que tenía, ya que pidió prestado para irse a los Estados Unidos, sin embargo lo regresaron, por eso es que se animó a irse a trabajar a la pizca de calabacitas y ahora nos quedamos sin nada, además de que él está lesionado”, comentó con triste semblante.


Ellos, como otras decenas de personas, se han quedado prácticamente peor de lo que estaban. “Por eso se fueron a trabajar fuera, porque aquí no hay trabajo en el campo, no tenemos recursos para comprar las semillas, fertilizantes, ni agua para regar los campos”, dijo el familiar de uno de los lesionados.


Entre ellas se comunican en zapoteco, ya que no dominan en su totalidad el español; tienen la esperanza de que ocurra un milagro para retornar a sus comunidades y que alguien las apoye para pagar los gastos médicos que se han generado a raíz de la volcadura del autobús en el que viajaban.


Aproximadamente a las 19:00 horas, salieron rumbo a Pochutla los heridos leves del accidente; tres más fueron trasladados en ambulancia de Cruz Roja también a esa población para que terminen su tratamiento médico en el hospital de esa comunidad.


 

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