Oaxaca.- El juez cuarto de lo penal, Guadalupe Lucas Figueroa Robledos dictó auto de formal prisión a Joel Eduardo Hernández González, quien el ir guiando una camioneta en céntrico crucero de la capital oaxaqueña causó el atropellamiento del motociclista José Manuel Vásquez López, quien falleció al encontrarse recibiendo los primeros auxilios en el Hospital General.
Los hechos
De acuerdo con el expediente 191/2016 del juzgado de referencia, los hechos ocurrieron en la tarde del miércoles 16 de marzo pasado cuando Joel Eduardo Hernández González de 32 años de edad, quien conducía su camioneta gris con placas de circulación RW-26799 del estado de Oaxaca, circulaba sobre la calle Macedonio Alcalá.
Pero al llegar a la altura de la calle Humboldt, se encontró con José Manuel Vásquez, quien conducía su motocicleta 125, tipo deportiva color guinda con negro, sin placas de circulación.
Debido al exceso de velocidad con que conducían fue imposible evitar el choque, pero el motociclista salió proyectado más de cuatro metros, golpeándose contra la barda de cantera de la escuela primaria federal "Benito Juárez".
Graves lesiones
Por el fuerte impacto que se llevó en la cabeza el casco que usaba se destrozó y el motociclista quedó tendido en el pavimento con serias lesiones y tendido en un charco de sangre.
El conductor de la camioneta, quien dijo responder al nombre de Joel Eduardo Hernández González detuvo la marcha metros adelante para ver lo que había sucedido.
Personas que presenciaron el percance llamaron a paramédicos de la Cruz Roja que llegaron a brindar los primeros auxilios al lesionado y al ver que sus lesiones en la cabeza eran de gravedad, fue trasladado a la sala de Urgencias del Hospital General, doctor "Aurelio Valdivieso" donde quedó internado.
Mientras tanto Joel Eduardo Hernández González, con domicilio en la prolongación de la calle de Miguel Hidalgo número uno de Trinidad de Viguera quedó en calidad de detenido.
Muere en el hospital
José Manuel murió cinco días después del accidente, cuando estaba internado recibiendo atención médica en el hospital.
Ante ello se presentó el agente del ministerio público del Hospital Civil quien ordenó el levantamiento del cuerpo sin vida y el traslado al anfiteatro de la ciudad para la práctica de la necropsia de ley.
Joel Eduardo Hernández González quedó recluido en la Penitenciaría Central, en donde obtuvo su libertad bajo fianza pero al vencer el término constitucional, el titular del juzgado Cuarto de lo penal decidió dictarle el auto de formal prisión por el delito culposo que produjo lesiones y daños.
