Una persona de la tercera edad a punto estuvo de ser atropellada por el conductor de una unidad del transporte urbano en los momentos en que pretendía cruzar el Periférico.
Eran las 13:00 horas, el congestionamiento vehicular con destino a la Central de Abasto, se sentía en el humor de los conductores, algunos de los cuales preferían dar vuelta en U donde se encontraban las vías del ferrocarril para evitar dar toda la vuelta, en tanto otros aprovechaban el espacio para estacionarse.
De privada de las Casas, salió una señora de aproximadamente 65 años, quien para caminar se apoyaba de un palo de escoba, la cual al intentar cruzar el Periférico cayó de manera sobre el asfalto, lo que provocó que se escuchara un tremendo grito por parte de mujeres que se percataron de los hechos y vieron como la pesada unidad frenaba a escasos centímetros de la mujer.
Era la unidad B305 de Transportes Urbanos Suburbanos Guelatao S.A. de CV, con placas de circulación 364-594-S, misma que era conducida por Pánfilo A. M., el cual no llevaba corrida y que, a tiempo percató de que la persona se había caído y evitar una tragedia.
Al lugar se presentaron de inmediato elementos de la Policía Municipal y Vial de la ciudad de Oaxaca de Juárez, quienes tomaron conocimiento de los hechos, y le preguntaron a la señora que no quiso dar su nombre, pero dijo que tenía 34 años, si requería de atención médica, sin embargo, ella rehusó a ser atendida por paramédicos por lo que, cancelaron el auxilio.
Algunas personas enfrentaron al conductor y le reclamaron el haber atropellado a la señora, sin embargo, él les aclaró que en ningún momento la había siquiera tocado la unidad de motor.
Al querer retirarse a su domicilio, a escaso metro de la unidad, la señora volvió a caer, por la que fue auxiliada por elementos de la Policía Municipal y de Vialidad, a quienes les dijo que se encontraba bien y lo único que quería era llegar a su domicilio, sin embargo, algunos transeúntes aseguraron que no tenía donde vivir.
Algunas personas criticaron que los familiares de dicha persona la dejaran andar sola por las calles de la ciudad, “para ella es un peligro, porque nada más se vale de un palo de escoba como bastón, y por lo mismo fue que se resbaló y cayó, lo bueno fue que el conductor se dio cuenta, de otra manera le hubiera pasado encima y esto fuera una tragedia”.
“Es cierto que los conductores no son un alma de Dios, y que se pasan por el arco del triunfo las leyes y reglamentos de tránsito, pero en esta ocasión vimos que no tuvo la culpa, aunque algunos dijeron que venía hablando por celular y otros que estaba en estado de ebriedad, pero ahí están los elementos de vialidad”, dijeron.
Paulatinamente la circulación volvió a la normalidad, la señora se perdió entre las cientos de personas que arribaban a esa hora a la Central de Abasto.
En tanto, amantes de lo ajeno hacían de las suyas con personas de comunidades cercanas, las cuales cada sábado acuden a comprar su mercancía, así como las damas que venden por algunas monedas sus caricias y que se encuentran ubicadas en calles cercanas, comprobaron que son buenos los sábados.
