Boris llegó a las costas entre Guerrero y Oaxaca durante la madrugada y, al internarse en tierra firme, perdió fuerza rápidamente hasta degradarse a depresión tropical, informó el Consejo Estatal de Protección Civil de Oaxaca.
Aun debilitado, el sistema continúa generando efectos en la región. Sus remanentes mantienen lluvias en diversas zonas del estado, con precipitaciones de moderadas a puntualmente fuertes en algunos puntos.
Las autoridades señalan que el temporal seguirá presente en las próximas horas, por lo que llaman a la población a mantenerse atenta a la información oficial y tomar precauciones ante posibles encharcamientos y crecida de arroyos.
